Visión Sacrum

    Con el lema “Clínica Sacrum, para nosotros tu salud es sagrada” podríamos resumir la visión de nuestra empresa, la clínica y el paradigma de servicio de nuestros profesionales.

    La palabra sacro tiene dos acepciones, una espiritual y otra anatómica, y las dos se relacionan probablemente porque en las culturas antiguas era un hueso, que junto al cráneo, se utilizaban habitualmente como ofrendas a los dioses mediante sacrificios. El caso es que para especialistas en diferentes campos, es un hueso con características especiales, tanto por su forma y funciones, como por  su localización, y esto ha contribuido a que se le haya asociado una simbología extensa.

    Pensamos en este nombre porque simboliza perfectamente el concepto de servicio que queremos ofrecer, basado en los principios básicos de la estática, la dinámica y las emociones humanas. Una frase de la canción “Moving” del cantante Macaco dice: “Volver al origen no es retroceder, es dar un paso hacia el saber”.  Clínica Sacrum es eso exactamente; utilizamos herramientas básicas: las manos, la voz, el razonamiento…. para influir por medio del contacto, la empatía, el movimiento y la información. Nos valemos de los nuevos avances científicos, pero no de forma absoluta, sino relativa, adaptándolos y aplicándolos según la persona y su estado, y utilizando la evidencia disponible siempre matizada por la experiencia.

    Nuestra experiencia de más de 20 años, nos dice que la mayor parte de las personas que acuden a la clínica, lo hacen por trastornos ocasionados por hábitos cotidianos, cuyos excesos o defectos se ven exacerbados por factores emocionales. Por tanto, el análisis de los factores favorecedores y causales de los trastornos referidos por los pacientes y encuadrado siempre en el modelo biopsicosocial de atención y servicio, es el “modus operandi” en nuestra clínica.

    Pero hemos aprendido también que es insuficiente dar solamente una respuesta terapéutica. Y estamos convencidos de que si realmente queremos mejorar la calidad de vida de las personas, y favorecer su bienestar de forma regular, debemos dar un paso claro hacia la prevención. Pero una prevención entendida como:

  • – El mantenimiento óptimo de las condiciones naturales de movilidad.
  • – El análisis y control de los factores de riesgo de los trastornos músculoesqueléticos.
  • – El establecimiento de un marco interpretativo correcto y funcional de las percepciones psico-físicas de la persona.

    Para ello, hemos desarrollado a largo de los últimos 20 años un protocolo de actuación que llamamos “Concepto Preventis”, y que viene a dar cuerpo a las ideas anteriores en las que fundamentamos la prevención. A cualquier paciente que acuda a la clínica para tratarse una dolencia, se le aplicará el protocolo, valorando por supuesto el trastorno por el que acude, pero realizándosele también una valoración general de movilidad pasiva y activa, que pueda dar pistas sobre lesiones pasadas, y/o contribuyentes al problema actual. Además trataremos de hallar correspondencias con factores laborales, deportivos e incluso emocionales, cuyo análisis derivará en una serie de consejos correctivos o en la necesidad de acudir a otro especialista, si fuera pertinente. La gran ventaja de actuar así durante muchos años es que tenemos una gran experiencia en el reconocimiento de patrones clínicos normales y anormales, lo cual nos permite dar generalmente con soluciones apropiadas de forma más rápida y efectiva. Otra ventaja es que el cuerpo humano, al ser un organismo complejo, tiende a compensar los desajustes, por lo que es muy difícil en ocasiones, encontrar las causas de los trastornos, a no ser que sean por mecanismos directos (golpe, caída etc..). Teniendo en cuenta esto, un tratamiento global que no sólo atienda  la zona o tejido sintomático, es más probable que solucione el problema de forma más eficiente, con menor posibilidad de reincidencia.

    La información que aportamos es trascendental en el proceso de recuperación. El cerebro activa 24 áreas más ante un escenario con resultado incierto, que ante un escenario con resultado negativo. Por eso es trascendental informar y dar un marco interpretativo correcto del trastorno, como fase indispensable a su resolución. En ocasiones el paciente sólo necesita una conversación aclaratoria de lo que le ocurre, de los factores que han contribuido a su aparición, y de las pautas a corregir. Esto implica no ser profesionales sanitarios al uso, he implica también un cambio de mentalidad en los pacientes, que a lo largo de estos años hemos ido logrando, y que ha permitido que haya un porcentaje alto de personas que acudan a la clínica sin ser pacientes, sino clientes. Es decir, ahora acuden para mantenerse bien, y no para tratarse algo que está mal o que les duele. Para nosotros éste es el fin último de la prevención y por tanto el objetivo del “Concepto Preventis”.

    Para conseguir estos objetivos y al mismo tiempo que la clínica sea rentable, utilizamos en las sesiones la “Ley de Pareto”, o “Ley del 20-80”, la cual se basa en que el 20% de los esfuerzos, tienden a aportar el 80% de los resultados satisfactorios. Esto aplicado al tratamiento, implica que dentro de todas las posibilidades de valoración y técnicas terapéuticas, vamos a elegir el 20 % que sea realmente relevante para la persona y en ese momento específico. Así conseguimos resultados óptimos con menor inversión de tiempo y dinero. Por eso nuestras sesiones no tienen una duración predeterminada (aunque con ciertas referencias para el control de agenda), ya que el tiempo invertido dependerá de lo apropiado para cada persona en el momento de la consulta. No cobramos por el tiempo, ni por las técnicas que utilizamos, lo hacemos por lo que sabemos y aplicamos. 

    Por último, quisiera reconocer y agradecer a todas las personas que han acudido y siguen acudiendo a Clínica Sacrum, porque realmente han posibilitado que seamos hoy mejores profesionales y también mejores personas.

Clínica Sacrum, para nosotros tu salud es Sagrada