Tag: psicología

El estado emocional y las experiencias previas de la persona influyen en su capacidad cooperativa

by on Mar.27, 2013, under Noticias

Una nueva investigación realizada por investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) la Universidad de Zaragoza y la Fundación Ibercivis ha determinado que, a la hora de cooperar con otros individuos, las personas no actúan pensando en el beneficio propio, sino que influyen otros factores tales como el estado de ánimo y las experiencias de colaboración previas.

“Un estudio previo realizado en los años 90 publicado en Nature abrió una posibilidad interesante: si los individuos interactúan en una red y sólo pueden hacerlo con las personas con las que están directamente enlazados, es posible sostener una actitud cooperadora sin que arroje pérdidas por el simple mecanismo de agrupar a los cooperadores”, comenta José Cuesta, catedrático del departamento de Matemáticas de la UC3M y uno de los autores del estudio. “Así, se demostró que, en las condiciones adecuadas, puede llegar a resultar más beneficioso cooperar que defraudar y mediante simulaciones por ordenador se llegaron a alcanzar unos niveles de cooperación de entre un 70 y un 90 por ciento.

Según apunta Cuesta, otros trabajos realizados ponían de relieve que las distintas formas de responder podían dar lugar a diferentes resultados. Por lo tanto, quedaba saber cómo actúan los individuos en una situación de ese tipo y si la red podía mejorar o no la cooperación entre ellos.grupo-cooperacion2

Sistema de conflicto social
Los investigadores llevaron a cabo dos experimentos. El primero de ellos, realizado en 2009 en Madrid en colaboración con Ángel Sánchez, también del mismo departamento que Cuesta y Jelena Grujic, doctora del Colegio Imperial de Londres (Reino Unido), contó con la participación de 169 jugadores dispuestos en una malla cuadrada de manera que cada uno tenía nueve vecinos directos. El segundo experimento se realizó en Zaragoza en 2012 y estuvo a cargo de Yamir Moreno y Carlos Gracia Lázaro, investigadores del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) y coautores del estudio. Para su puesta en marcha se contó con 1.229 jugadores, de los cuales, 625 estaban dispuestos también en malla cuadrada pero con cuatro vecinos cada uno y los demás formaban una red heterogénea donde el número de vecinos oscilaba desde dos (casi la mitad de los individuos) hasta 15.

En ambos experimentos se utilizó un prototipo de conflicto social llamado “El Dilema del Prisionero” en el que dos personas tienen que tomar simultáneamente una decisión de entre dos posibles opciones: cooperar con la otra o no hacerlo (defraudar).

 “Si ambas personas cooperaban recibían un pago de 7 unidades monetarias; si ambas defraudaban ninguna recibía nada; pero si una cooperaba y la otra defraudaba, la que cooperaba no recibía nada mientras que la que defraudaba recibía 10 unidades monetarias”, explica Cuesta.

Todos los participantes jugaron con sus vecinos un número de veces que osciló entre 40 y 60 y percibieron las ganancias que habían ido acumulando al final del experimento.

Reciprocidad e imitación

“Los resultados demostraron fuera de toda duda que la red no tenía influencia”, explica Cuesta. “Los individuos seguían las mismas pautas de juego sin importar el tipo de red en la que estuvieran dispuestos y respondían en función del nivel de cooperación que observaban en sus vecinos directos, lo que denominamos reciprocidad”.

Además, los autores observaron que, aunque sí que se daban, en ocasiones, cambios de estrategia espontáneos e independientes de los demás individuos, éstos se producían cuando los participantes se encontraban en un estado de ánimo más cooperativo. Por otro lado, los autores recalcan que algunos factores, especialmente la edad o el nivel cultural, pueden tener cierta influencia en los niveles de cooperación de los individuos.

Estos resultados ayudan a comprender la toma de decisión de las personas en contextos en los que hay que colaborar con otros individuos. El hecho, por ejemplo, de que el tipo de red en que interactúan los jugadores no sea determinante, puede tener importantes implicaciones para el diseño de organizaciones. Según comentan los autores, “entender por qué hacemos una cosa u otra puede ayudar a desarrollar incentivos que induzcan a las personas a cooperar”.

“Tenemos en proyecto nuevos experimentos para comprobar qué ocurre si en lugar de fijar la red y distribuir a los jugadores, dejamos que sean éstos los que elijan con qué individuos van a interactuar”, añade Cuesta. “Con esta investigación pretendemos discriminar tanto el efecto de la red per se, como el hecho de que los jugadores prefieran jugar con quien han cooperado anteriormente, un efecto que conocemos como reciprocidad indirecta”.

Enlace: http://www.diariomedico.com/2013/03/19/area-profesional/entorno/estado-emocional-y-experiencias-previas-de-persona-influyen-en-capacidad-cooperativa

Leave a Comment more...



OFENSAS

by on Ene.23, 2013, under Cuentos didácticos

      Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter.

    Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.

     El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta.
Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta.
     Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta.Clavo1

     Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.
    Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.

Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta.

Le dijo: “has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta.  Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves.”
“Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas le devastará, y la cicatriz perdurará para siempre”. “Recuerda que incluso una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física”.

 

También puede interesarte:

Leave a Comment more...

LA FURIA Y LA TRISTEZA

by on Ene.10, 2013, under Cuentos didácticos

   En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizá donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…

    En un reino mágico donde las cosas no tangibles se vuelven concretas … Había una vez  … un estanque maravilloso.

    Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…

   Hasta aquel estanque mágico y transparente se acercaron la tristeza y la furia para bañarse en mutua compañía.

    Las dos se quitaron sus vestidos y, desnudas, entraron en el estanque.

  La furia, que tenía prisa (como siempre le ocurre a la furia), urgida -sin saber por qué-, se bañó rápidamente y, más rápidamente aún, salió del agua…

   Pero la furia es ciega o, por lo menos, no distingue claramente la realidad. Así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, el primer vestido que encontró…

   Y sucedió que aquel vestido no era el suyo, sino el de la tristeza… Y así, vestida de tristeza, la furia se fue.

furia-y-tristeza-copia

  Muy calmada, muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y, sin ninguna prisa -o, mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo-, con pereza y lentamente, salió del estanque.


Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no 
le gusta es quedar al desnudo.     En la orilla se dio cuenta de que su ropa ya no estaba.

     Así que se puso la única ropa que había junto al estanque: el vestido de la furia.

   Cuentan que, desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada.

    Pero si nos damos tiempo para mirar bien, nos damos cuenta de que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad…..

 

…. está escondida la tristeza.

 

También puede interesarte:

Leave a Comment more...