Cuando buscamos resolver algo, las primeras soluciones que encontramos o nos vienen a la mente son complejas, dispares o casi imposibles. Y solemos quedarnos ahí parados. Pero, si seguimos un tiempo y le quitamos capas a la cebolla, llegamos a soluciones simples y nuevas. La técnica de «los 5 porqués» nos ayuda a quitar esas capas, a llegar más hondo. Un «porqué» lleva a otro, este al siguiente, y el siguiente a preguntarnos por la causa real del problema.
La conocida anécdota del Lincoln Memorial Center no puede asegurarse que sea cierta, pero ejemplifica de maravilla la utilidad de la técnica. Por lo visto, la parte exterior de la piedra del monumento se estaba deteriorando. Y entonces comenzó el proceso:
–¿Por qué se está desgastando la piedra? –se preguntaron.
Por los lavados con agua a presión que usamos para limpiar el monumento cada quince días.
–¿Y por qué estamos llevando a cabo lavados de alta presión cada dos semanas?
Debido a los excrementos de los pájaros. Por lo que colocaron una red, pero los pájaros seguían entrando.
Continuaron preguntándose:
–¿Por qué vienen tantos pájaros?
–Porque aquí encuentran insectos en abundancia para alimentarse.
Optaron entonces por fumigar a los mosquitos. Pero era costoso y nocivo para la gente. Siguieron preguntándose:
–¿Por qué hay tantos insectos?
–Acuden atraídos por los focos que iluminan el monumento en la noche.
–¿Y por qué tenemos que iluminar el monumento de noche? ¿Es necesario?
–Desde luego que sí. Vienen a verlo de muchos lugares, y el turismo importa.
Entonces, decidieron encender los focos dos horas más tarde de lo habitual y apagarlos más temprano, antes de amanecer. Así llegarían menos mosquitos, y los pájaros buscarían su alimento en otra parte.
NOTA: Extraído del libro «La felicidad viene a cuento». Linares Gutiérrez, A.M y González Andrés. G (2019). Editorial Sal Terrae


