Pedir ayuda también es de sabios

Un padre se comprometía no sólo a ser un progenitor fiel, sino también a transmitir a su hijo toda la sabiduría que había recibido de sus propios padres muchos años antes. Diariamente oraba para que su hijo fuera bueno y creciera fuerte y sabio. Un día le expresó dichas pretensiones a su hijo, y éste le respondió que ya estaba en posesión de dichas condiciones. A modo de justificación añadió que los jóvenes actuales, alcanzan dichas cualidades antes y más rápidamente que los hijos de las generaciones anteriores.

Un día, el joven se enamoró y acudió al padre de la mujer para pedirle su mano en matrimonio. 
– Te daré a mi hija si me traes un pedazo de viento –dijo el padre.

El joven se sintió impotente, y no supo qué hacer para pasar la prueba. De mala gana, le contó a su padre lo que había sucedido. El padre lo reprendió: 
– Siempre te has jactado de lo rápido que te volviste sabio. ¿Por qué no aplicas algo de esa sabiduría para conseguir a tu novia?.

El joven pensó y pensó en una manera de cumplir con el pedido. Cuando agotó todas las posibles soluciones que se le ocurrieron, volvió con su padre y le pidió ayuda.

El padre accedió a ayudar al muchacho y juntos visitaron al padre de la futura novia. Ofreció al joven y a su padre algo de comer y beber. El padre del joven lo rechazó todo y sólo pidió un vaso de agua. Examinó el vaso de agua durante mucho tiempo. Finalmente dijo: 
– ¿Por qué me habéis dado agua que no ha sido molida ni cernida? –preguntó el padre de la novia. – ¿Dónde se hace eso?

El padre del novio respondió: 
– En el mismo lugar donde se consigue un trozo de viento.

De esa forma, el padre de la novia consintió en permitir que el muchacho se casara con su hija, diciendo: 
– Sabía que no podrías cumplir la tarea que te encomendé. Pero le pediste ayuda a tu padre y ahora sé que eres bueno y sabio. 

Propuesta de reflexión:

Este cuento tiene muchos detalles en los que profundizar: la tendencia a creer que uno se las sabe todas, y que la autoestima malentendida significa que la solución a los problemas dependen solo de uno mismo; la desvalorización de las personas mayores y su experiencia vital etc… Sin embargo, yo lo utilizo con los pacientes aprovechando el sentido paternalista que muestra el cuento. Nosotros somos profesionales que aunamos conocimientos y experiencia, representando una figura de apoyo, consulta, o guía en la que el paciente puede y debe confiar, ya que muchas veces, una consulta a tiempo evita muchos problemas posteriores.

 

Tags: Cuentos

Más artículos similares

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Menú
Clínica Sacrum

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.